El huevo aparece en muchos alimentos y en la cocina tradicional es un básico difícil de sustituir. Pero cocinar sin huevo no significa renunciar a recetas sabrosas ni a texturas familiares.
Este revuelto de tofu es una alternativa sencilla, nutritiva y versátil que recuerda visualmente al huevo revuelto, pero es completamente apto para peques con alergia. Además, puede adaptarse fácilmente según la edad y el momento de desarrollo.
Ingredientes (4 raciones infantiles)
- 400 g de tofu firme (bien escurrido)
- 1 cucharadita de cúrcuma (opcional, solo para dar color)
- 1 cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra
Preparación
- Saca el tofu del envase y escúrrelo bien. Si es necesario, presiónalo ligeramente con papel de cocina para retirar el exceso de agua.
- Colócalo en un bol y desmenúzalo con un tenedor hasta obtener una textura fina y granulada, similar a la del huevo revuelto.
- Añade la cúrcuma (si se utiliza) y el aceite de oliva. Mezcla bien hasta que el color quede uniforme.
- Calienta una sartén antiadherente a fuego bajo-medio.
- Incorpora el tofu y cocina durante 3–5 minutos, removiendo suavemente para que se caliente de forma homogénea y adquiera una ligera textura dorada.
- Retira del fuego y deja templar antes de servir.
Adaptaciones según edad
Bebés 6–12 meses
- No añadir sal ni pimienta.
- Si el bebé aún no mastica bien, se puede triturar ligeramente hasta conseguir una textura más fina.
- Si se utiliza tofu “soft”, escurrirlo muy bien antes de cocinar para evitar exceso de humedad.
Niños mayores (>12 meses)
- A partir de 12–18 meses se pueden añadir especias suaves según tolerancia.
- La sal negra del Himalaya (Kala Namak), conocida por su sabor similar al huevo, puede incorporarse en pequeñas cantidades a partir de los 2 años.
- Se pueden añadir verduras muy blandas y cortadas en trozos pequeños (calabacín, zanahoria cocida, espinacas salteadas) para enriquecer el plato en sabor y nutrientes.
Consejo práctico:
El tofu es una buena fuente de proteína vegetal y hierro. Si se combina con verduras ricas en vitamina C (como pimiento o calabacín), se favorece la absorción del hierro.