La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) ha publicado recientemente el Documento de Consenso sobre la Alimentación Saludable y Sostenible en el Primer Ciclo de Educación Infantil. Es una guía actualizada que recoge recomendaciones clave para la etapa de 0 a 3 años.
En este artículo te resumimos los puntos principales sobre la alimentación de 1 a 3 años, una fase decisiva en la consolidación de hábitos alimentarios saludables.
De la exploración a la consolidación de hábitos
Entre el primer y el tercer año de vida, el niño o niña:
- Gana autonomía.
- Consolida preferencias alimentarias.
- Aprende normas y rutinas en torno a la comida.
- Integra progresivamente la alimentación familiar.
Es una etapa clave no solo desde el punto de vista nutricional, sino también educativo y conductual.
El consenso subraya que la alimentación en este periodo debe ser:
- Variada y equilibrada
- Adaptada a las necesidades energéticas reales (evitando excesos)
- Basada en alimentos frescos y mínimamente procesados
- Integrada en un entorno que favorezca el aprendizaje de hábitos saludables
¿Cómo debe organizarse la alimentación entre 1 y 3 años?
Aunque las necesidades concretas pueden variar, el documento insiste en una estructura clara:
Priorizar:
- Verduras y hortalizas diariamente
- Frutas frescas
- Legumbres varias veces por semana
- Cereales preferentemente integrales
- Proteínas de calidad (huevo, pescado, legumbres, carnes magras)
- Aceite de oliva como grasa principal
Limitar:
- Sal añadida
- Azúcares libres
- Productos ultraprocesados
- Bebidas azucaradas
- Alimentos superfluos en celebraciones habituales
Además, se insiste en evitar el uso de la comida como premio o castigo y en respetar las señales de hambre y saciedad.
Mucho más que nutrición: educación alimentaria
Entre 1 y 3 años, la comida es también un espacio educativo. El consenso destaca la importancia de:
- Comer sentados y en un entorno tranquilo.
- Fomentar la autonomía (uso progresivo de cubiertos).
- Establecer rutinas.
- Introducir una amplia variedad de sabores y texturas.
- Mantener una actitud paciente ante el rechazo puntual de alimentos.
Es habitual que en esta etapa aparezca la llamada “neofobia alimentaria” (rechazo a probar alimentos nuevos). El documento recuerda que la exposición repetida, sin presión, es clave para ampliar la aceptación.
Alimentación saludable y sostenible
El consenso también incorpora el enfoque de sostenibilidad:
- Priorizar alimentos de temporada.
- Reducir el desperdicio alimentario.
- Favorecer menús equilibrados con mayor presencia de alimentos de origen vegetal.
La educación alimentaria temprana es también una oportunidad para sembrar valores relacionados con el consumo responsable. La etapa de 1 a 3 años sienta las bases del patrón alimentario futuro. Lo que se aprende aquí (sabores, rutinas, relación con la comida) puede acompañarlos durante toda la vida.
Si quieres consultar en detalle las frecuencias recomendadas de consumo y todas las orientaciones oficiales, puedes acceder al documento completo de AESAN aquí.
REFERENCIAS:
1. Documento de consenso sobre la alimentación saludasble y sostenible en el primer ciclo de educación infantil de AESAN: https://mailimg.ordesalab.com/blevit/aesan-alimentacion-primer-ciclo.pdf