¿Sabías que los helados también pueden ser una opción sana y segura para el bebé? Solo hay que elegir bien los ingredientes y adaptar la textura.
En este vídeo te proponemos dos ideas muy sencillas: un mini helado tipo pinchito de fruta bañado en yogur, y un granizado cremoso de mango que no necesita nada más. Sin azúcar añadida, sin complicaciones y con ingredientes que seguramente ya tienes en casa.
Para el mini helado tipo pinchito, utiliza trozos de fruta madura y blanda, ensártalos en un palito ancho y sin punta, cúbrelos ligeramente con yogur y congélalos hasta que estén firmes. Antes de ofrecerlos, déjalos atemperar unos minutos fuera del congelador para conseguir una textura más agradable y fácil de manejar.
Y si buscas una idea todavía más rápida, la segunda opción que te propongo es que tritures mango previamente congelado. Al hacerlo, obtendrás una textura suave y cremosa que resulta fresca sin necesidad de añadir otros ingredientes. También puedes hacerlo con plátano congelado, o incluso combinarlo con una pequeña cantidad de aguacate fresco si buscas una textura todavía más cremosa. Recuerda que antes de ofrecer cualquier preparación fría, déjala reposar unos minutos fuera del congelador para suavizar la textura.