El pescado es uno de esos alimentos que genera más de un momento de tensión en la mesa. Nutritivo, suave y fácil de digerir… pero no siempre fácil de aceptar. Si en tu casa cada vez que aparece el pescado empieza la negociación, tranquila: no estás sola y tiene solución.
En la mayoría de los casos no es que "no les guste", sino que hay pequeños ajustes en la presentación, la cocción o la forma de introducirlo que lo cambian todo.
En este vídeo te contamos por qué muchos niños rechazan el pescado y, sobre todo, qué pequeños cambios pueden marcar la diferencia. Empezamos por los pescados más fáciles de introducir, los blancos y suaves, y te explicamos cómo conseguir la textura perfecta según la cocción para que quede jugoso y apetecible. También verás cómo combinarlos con verduras dulces para suavizar el sabor y cómo integrar el pescado en platos que tu peque ya conoce y acepta bien. Y al final, un recordatorio importante: la paciencia y la repetición son tan valiosas como cualquier receta.
Porque aprender a comer lleva tiempo, y con paciencia y algo de maña, el pescado puede acabar siendo un habitual en su mesa.
Dale al play y descubre cómo hacer del pescado un aliado en la alimentación de tu peque.